domingo, 30 de septiembre de 2012

EL CONCIERTO DE LEOPOLDO ALAS




EL FRUTO DE LA NUEZ

El corazón, como el fruto de la nuez,
seco y reflexivo, es un cerebro
ciego de tanto pensar en su guarida.
Sus únicos latidos son los sueños,
la fantasía de otro ser
que rompa desde fuera la coraza
y deje entrar el aire de la vida.



EL ÁNGEL Y EL VAMPIRO

Pasé la vida entre vampiros y ángeles,
libando con paciencia los unos mi energía,
los otros trasvolando mis días más sentidos.
Todos los trances de luz fueron suyos:
al ángel los del cuerpo, los del alma al vampiro.

Al sol como en la sombra estuve ciego
y en el tránsito hacia el cenit, perdido.
Confundí las alas blancas con las capas negras.
Gusté, besando al ángel, los labios del vampiro.

Siempre acudí a la cita con lo eterno.
Cada vez que me llamó me encontraba.
Unas veces hermoso y otras veces oscuro,
el timbre de su voz me subyugaba,
la miel de su sonrisa me encendía,
y bailábamos juntos, el ángel o el vampiro
y yo que nunca supe muy bien con quien bailaba.


"Concierto del desorden", Leopoldo Alas (1962-2008). 

martes, 25 de septiembre de 2012

EMPIEZA LA REBELIÓN

Los barracones del hospital militar número XXIV estaban situados en la periferia de la ciudad. Desde la estación terminal del ferrocarril hasta la enfermería, una persona sana habría tenido que caminar de firme durante media hora. El ferrocarril conducía al mundo, a la gran ciudad, a la vida. Pero los ocupantes del hospital de guerra número XXIV no podían llegar a la estación terminal del ferrocarril.
Estaban ciegos o tullidos. Tenían la espina dorsal deshecha a balazos. Esperaban una amputación o ya la habían sufrido. La guerra quedaba muy atrás. Habían olvidado el adiestramiento; el sargento; el capitán; la columna de marcha; el cura castrense; el cumpleaños del Káiser; el rancho; las trincheras; los asaltos. Su paz con el enemigo estaba sellada y rubricada. Se aprestaban ya a una nueva guerra; contra los dolores; contra las prótesis; contra los miembros paralizados; contra los espinazos doblados; contra las noches sin sueño; y contra la gente sana.
Sólo Andreas Pum estaba contento de cómo iban las cosas. Había perdido una pierna y recibido una condecoración. Muchos no poseían una condecoración a pesar de haber perdido más de una pierna. Les faltaban piernas y brazos. O debían estar siempre en cama, porque tenían la médula destrozada.

Inicio de "La rebelión", de mi amado Joseph Roth

                                             

 


domingo, 23 de septiembre de 2012

POESÍA QUE SE ENTIENDE


Pues resulta que ya no estoy de vacaciones, pero como todavía estoy en proceso de adaptación al medio, voy a empezar con una entrada para este poema de Luis Alberto de Cuenca.

SONETO DEL AMOR ATÓMICO
Has minado la selva de mi pecho. 
Le has dado fuego a todos mis olvidos. 
Has llenado de muertos y de heridos 
el pacífico reino de mi lecho. 

Te has subido a la lámpara del techo 
para bombardearme los sentidos. 
Has vertido explosión en mis oídos
con tu voz nuclear siempre al acecho. 

No más fisión, amor, no más ojivas 
ni más misiles en mi dormitorio. 
Cesen con tu victoria los enojos.

Me rindo. Tú has ganado. Mientras vivas, 
no alcanzarás un triunfo tan notorio: 
me has volado la mente con tus ojos
                                                                                   Luis Alberto de Cuenca