viernes, 29 de junio de 2012

LA CANCIÓN DE NENA

Siguiendo con la costumbre de dedicar cancioncillas a seres queridos, hoy le toca el turno a un animal no humano. Es una gata que se llama Nena. Vive con mi amigo Enrique. Él piensa que la gata es suya (el ego masculino es así de pernicioso). Pero no, es la gata la que tiene un Enrique. De hecho, Nena es libre, cuando se echa novio o le apetece salir a ver mundo, en busca de aventuras, se va. Y vuelve cuando le parece. Entretanto Enrique se preocupa mucho.

Hace mucho, mucho tiempo, le escribí un poema a Nena. Con esto pasa a la historia de la poesía, como los  gatos que han servido de inspiración a muchos poetas, a menudo, malditos, que siempre gustaban de la compañía de estos misteriosos animales.



LA DUEÑA DE ENRIQUE

A Nena

Legendaria entre las gatas,
mueve elegante sus patas
tan ligeras.
Requiere mil atenciones
y no admite dilaciones
ni esperas.

Tan veloz como la vida,
vuelve siempre a por comida
a su casa.
Como brava luchadora,
no se siente perdedora
si fracasa.

Valiente y aventurera,
displicente y altanera,
nada añora.
Aun despierta, siempre sueña,
Nena es de Enrique la dueña
y señora.



Y la canción es de la inigualable Nina Simone. El My baby just cares for me.





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