miércoles, 30 de mayo de 2012

LA CANCIÓN DE STELLA

Pues sí, Stella, esta entrada es para ti. La verdad es que conocerte ha sido de lo mejor que me ha pasado últimamente. Recuerdo la primera vez que hablé contigo, en la cafetería de la Facultad de Derecho, la guasa que nos gastábamos y como conectamos enseguida. Daba la impresión de que nos conocíamos hacía mucho tiempo, fue amistad a primera vista. Creo que también nos hemos dado mucha confianza desde el principio y que con el tiempo se consolida. Me gusta también que eres respetuosa con ciertos temas de conversación que piensas que no voy a tener ganas de tratar.

Por todo eso y sobre todo porque te tengo mucho cariño te escribí este poema que intenta reflejar lo que me contaste sobre ti y tu marido.

LA ESTRELLA DEL NORTE

a Stella L.

Él se dio cuenta enseguida
de lo especial que era ella:
-No habrá una estela más bella
que perseguir en la vida,
ni más brava ni aguerrida,
de humor más inteligente
impulsiva, consecuente...
Y su mente de ingeniero
razonó que, ella, primero,
luego el resto de la gente.

Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar
pero, a veces, el Azar,
ese dios del desatino
ilumina tu destino
con algún brillo estelar,
luminoso, singular,
diferente, bondadoso,
que te hace más dichoso
el pesado caminar.

Tampoco yo preveía
que en Madrid, calle Lagasca,
encontraría a una vasca
que Stella se llamaría.
Ella torna en alegría
lo que antes era pena,
y es tan noble y es tan buena
esta muchacha del norte
que lo mismo te da un corte
que la sangre de las venas.




Y otro poema para lo que venga, que yo creo que es niña... Espero que a los papás les guste.



A UNA PEQUEÑA ESTRELLA

Una esperanza se abriga
en el vientre de mi amiga
prodigiosa.
Y va ganando su espacio,
mientras crece muy despacio
perezosa.

Tan pequeña criatura
nos despierta una ternura
primorosa.
Y ya cuenta en nuestra vida
esta promesa que anida
poderosa.

Un ingeniero eminente,
titular de dos patentes
es tu padre.
Y una jurista estudiosa,
tenaz y meticulosa
es tu madre.

Con un beso muy profundo
quisieron que en este mundo
tú nacieras.
Que feliz, despreocupado,
querido y acompañado
vivieras.

Ya todos tenemos prisa
pues queremos oír tu risa
resonando.
Y que en tu boca riente
se asome brillante un diente,
empujando.

Y aunque haya alguna riña
por si serás una niña
o un niño...
no tengas miedo en salir
te vamos a recibir
con cariño.


Y termino con una magnífica canción "Standby", de Extremoduro. Porque habla de una estrella ("Stella" significa "estrella" en latín) y porque estás esperando, en standby. Me gusta la versión sólo con la letra, sin imágenes.


2 comentarios:

  1. Me ha gustado mucho la entrada que me has dedicado a mí y a mi niño en el blog.
    Ayer tuve un día horrible y me levantaste el ánimo con tus palabras. Me emocioné y me puse a llorar, creo que es lo mejor que se puede decir a un escritor ó a un poeta, eso, que sintió muchas cosas leyendo sus palabras. He tenido la gran suerte de que a lo largo de mi vida me hayan dicho cosas bonitas, pero sin duda tus poemas son los mejores versos que nunca me hayan dedicado.

    Te quiero un montón, extremeña.

    Stella

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  2. Me considero muy afortunada por ser amiga tuya, creo que eres "auténtica" y me lo paso muy bien contigo. Ya sabes que me puse muy contenta cuando supe que estabas embarazada, y aunque no vivamos en la misma ciudad (cosa que me gustaría) pienso estar contigo siempre que te pase algo bueno y también cuando me necesites.
    Yo también te quiero un montón, vasca de la calle Lagasca

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