Por todo eso y sobre todo porque te tengo mucho cariño te escribí este poema que intenta reflejar lo que me contaste sobre ti y tu marido.
LA ESTRELLA DEL NORTE
a Stella L.
Él se dio cuenta enseguida
de lo especial que era ella:
-No habrá una estela más bella
que perseguir en la vida,
ni más brava ni aguerrida,
de humor más inteligente
impulsiva, consecuente...
Y su mente de ingeniero
razonó que, ella, primero,
luego el resto de la gente.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar
pero, a veces, el Azar,
ese dios del desatino
ilumina tu destino
con algún brillo estelar,
luminoso, singular,
diferente, bondadoso,
que te hace más dichoso
el pesado caminar.
Tampoco yo preveía
que en Madrid, calle Lagasca,
encontraría a una vasca
que Stella se llamaría.
Ella torna en alegría
lo que antes era pena,
y es tan noble y es tan buena
esta muchacha del norte
que lo mismo te da un corte
que la sangre de las venas.
Y otro poema para lo que venga, que yo creo que es niña... Espero que a los papás les guste.
A UNA PEQUEÑA ESTRELLA
Una esperanza se abriga
en el vientre de mi amiga
prodigiosa.
Y va ganando su espacio,
mientras crece muy despacio
perezosa.
Tan pequeña criatura
nos despierta una ternura
primorosa.
Y ya cuenta en nuestra vida
esta promesa que anida
poderosa.
Un ingeniero eminente,
titular de dos patentes
es tu padre.
Y una jurista estudiosa,
tenaz y meticulosa
es tu madre.
Con un beso muy profundo
quisieron que en este mundo
tú nacieras.
Que feliz, despreocupado,
querido y acompañado
vivieras.
Ya todos tenemos prisa
pues queremos oír tu risa
resonando.
Y que en tu boca riente
se asome brillante un diente,
empujando.
Y aunque haya alguna riña
por si serás una niña
o un niño...
no tengas miedo en salir
te vamos a recibir
con cariño.
Y termino con una magnífica canción "Standby", de Extremoduro. Porque habla de una estrella ("Stella" significa "estrella" en latín) y porque estás esperando, en standby. Me gusta la versión sólo con la letra, sin imágenes.