Hola, amiguitos, vuelvo con un par de sugerencias cinematográficas. Anoche, después de ver "La vida es bella", (insuperable) en Paramount Channel, me quedé despierta hasta tarde, viendo una peli que, en principio, parecía la típica comedia americana de instituto. Pero no lo es. Es mucho mejor. Tiene un humor muy particular, y me enganchó la historia, ¿qué pasará?¿Qué será capaz de hacer la prota? Me preguntaba yo en mi sofá. Reese Witherspoon hace una interpretación magnífica, me ha encantado.
El humor de esta película me ha recordado a otra... la de "Los Tenenbaums. Una familia de genios". Dice cosas serias, pero con gracia.
El corazón, como el fruto de la nuez, seco y reflexivo, es un cerebro ciego de tanto pensar en su guarida. Sus únicos latidos son los sueños, la fantasía de otro ser que rompa desde fuera la coraza y deje entrar el aire de la vida.
EL ÁNGEL Y EL VAMPIRO Pasé la vida entre vampiros y ángeles, libando con paciencia los unos mi energía, los otros trasvolando mis días más sentidos. Todos los trances de luz fueron suyos: al ángel los del cuerpo, los del alma al vampiro. Al sol como en la sombra estuve ciego y en el tránsito hacia el cenit, perdido. Confundí las alas blancas con las capas negras. Gusté, besando al ángel, los labios del vampiro. Siempre acudí a la cita con lo eterno. Cada vez que me llamó me encontraba. Unas veces hermoso y otras veces oscuro, el timbre de su voz me subyugaba, la miel de su sonrisa me encendía, y bailábamos juntos, el ángel o el vampiro y yo que nunca supe muy bien con quien bailaba.
"Concierto del desorden", Leopoldo Alas (1962-2008).
Los barracones del hospital militar número XXIV estaban situados en la periferia de la ciudad. Desde la estación terminal del ferrocarril hasta la enfermería, una persona sana habría tenido que caminar de firme durante media hora. El ferrocarril conducía al mundo, a la gran ciudad, a la vida. Pero los ocupantes del hospital de guerra número XXIV no podían llegar a la estación terminal del ferrocarril.
Estaban ciegos o tullidos. Tenían la espina dorsal deshecha a balazos. Esperaban una amputación o ya la habían sufrido. La guerra quedaba muy atrás. Habían olvidado el adiestramiento; el sargento; el capitán; la columna de marcha; el cura castrense; el cumpleaños del Káiser; el rancho; las trincheras; los asaltos. Su paz con el enemigo estaba sellada y rubricada. Se aprestaban ya a una nueva guerra; contra los dolores; contra las prótesis; contra los miembros paralizados; contra los espinazos doblados; contra las noches sin sueño; y contra la gente sana.
Sólo Andreas Pum estaba contento de cómo iban las cosas. Había perdido una pierna y recibido una condecoración. Muchos no poseían una condecoración a pesar de haber perdido más de una pierna. Les faltaban piernas y brazos. O debían estar siempre en cama, porque tenían la médula destrozada.
Pues resulta que ya no estoy de vacaciones, pero como todavía estoy en proceso de adaptación al medio, voy a empezar con una entrada para este poema de Luis Alberto de Cuenca.
SONETO DEL AMOR ATÓMICO
Has minado la selva de mi pecho. Le has dado fuego a todos mis olvidos. Has llenado de muertos y de heridos el pacífico reino de mi lecho.
Te has subido a la lámpara del techo para bombardearme los sentidos. Has vertido explosión en mis oídos con tu voz nuclear siempre al acecho.
No más fisión, amor, no más ojivas ni más misiles en mi dormitorio. Cesen con tu victoria los enojos.
Me rindo. Tú has ganado. Mientras vivas, no alcanzarás un triunfo tan notorio: me has volado la mente con tus ojos
Pero os dejo en buenas manos, mejor, en buenos pies, los de Eleanor Powell y Fred Astaire. Dicen que el primero es el mejor baile de pareja de la historia.
No sé si será cierto, pero se dice, se comenta... que el caballero no quiso volver a bailar con la señora porque era la única danzante que le hacía sombra. Cómo son algunos hombres, cuánto les molesta que les supere una mujer. Esto me ha llevado a pensar en el tipo de relación que habría entre ellos. Es muy curiosa la relación que se establece entre una mujer y un hombre que compiten para alcanzar lo mismo. Aunque pase el tiempo, la desconfianza y la rivalidad permanecen, duran para toda la vida.
Y todo esto viene a que quería poner estos vídeos en el blog.
Hola, amiguitos, hoy voy a recomendaros Constantine. La peli empieza un poco fuerte, pero, tranquilos, no hay que asustarse, porque, más que de miedo, es una película de ciencia ficción. Los protagonistas son Rachel Weisz, una magnífica actriz, mi favorita de las actuales; y el también gran actor Keanu Reeves. Los dos hacen un gran trabajo y quedan muy bien juntos en la pantalla.